Nectarvis srl, a través de su marca Fruteiro do Brasil, es el único proveedor en Italia de la pulpa de fruta tropical abordándolo con un trabajo integrado y sinérgico.

A través de su controlada brasileña, produce y distribuye pulpa de fruta tropical congelada de alta calidad, encargándose directamente de la cultivación, en la hacienda de su propiedad, de algunos tipos de fruta para los cuales el control de calidad es decisivo asegurando al máximo el estándar de calidad del producto.

 

Nectarvis – Fruteiro do Brasil distribuye la pulpa a través de distribudores seleccionados en el canal HoReCa y de la heladería artesanal y está presente en varios países con Juice Bar tanto directamente como en franquicia. También ofrece la pulpa a sus clientes industriales como ingrediente en líneas innovadoras de yogur, zumos y helados.

La posición de Fruteiro do Brasil en el mercado es único garantizando el máximo nivel de calidad y confianza, gracias al completo control de parte de la Nectarvis de las cadenas de producción, distribución y comercialización.

 

La fazenda

La fabrica de pulpa de fruta congelada esta ubicada a los alrededores de la hacienda de propiedad de la misma Nectarvis, tiene una extensión de 95 hectáreas en la localidad de Cearà-Mirim, a 40 km de Natal, capital del estado de Rió Grande del Norte, en el Noreste brasileño.

 

Nectarvis srl ha elegido el nordeste de Brasil como base operativa para su iniciativa por sus siguientes ventajas estructurales:

 

 

Nectarvis srl ha adoptado los mejores estándares productivos en el proyecto de su fabrica de pulpa. Dentro los numerosos aspectos relevantes podemos indicar:

  • Túnel de congelamiento potenciado para preservar lo mejor posible las calidades nutricionales y organolépticas de la pulpa
  • Estación de desaireación de la pulpa para minimizar la degradación enzimática de la pulpa
  • Sofisticada línea automática para el procesamiento y pasteurización proyectada y construida en Italia
  • Posibilidad de procesar en la fabrica algunas de las variedades de frutas cultivadas en las cercanías de la hacienda. Esto asegura la máxima calidad del producto terminado, reduciendo al mínimo el tiempo intercurrente, desde la cosecha al procesamiento, responsable de la perdida de los valores nutritivos (principalmente vitaminas) y sensoriales de la fruta.